No hay un sistema de educación perfecto, y mucho menos duradero en el tiempo. Educamos para la sociedad, y ésta cambia constantemente. Por muy reciente que sea una ley educativa siempre irá por detrás de las necesidades de la sociedad.
Pese a que no sea posible una ley educativa perenne, éste debe ser consciente de sus limitaciones y dar amplio margen a la innovación y a la capacidad del profesor para adaptar contenidos y metodologías a las necesidades que le demande su práctica diaria.
Aunque para que ello pueda ser un hecho y no quedarse en el papel escrito los profesionales deben ser personas con capacidad de innovación y con algo de INTERÉS.
Pese a que no sea posible una ley educativa perenne, éste debe ser consciente de sus limitaciones y dar amplio margen a la innovación y a la capacidad del profesor para adaptar contenidos y metodologías a las necesidades que le demande su práctica diaria.
Aunque para que ello pueda ser un hecho y no quedarse en el papel escrito los profesionales deben ser personas con capacidad de innovación y con algo de INTERÉS.
Etiquetas: innovación, reflexiones docentes

