Hoy otra clase soporífera. Dos horas interrumpidas únicamente por la alarma de incendios (tercer simulacro de desalojo en lo que llevo de curso). Lo normal son las dos horas sin parar, copiando apuntes o intentándolo. Aqui las clases duran dos horas, sin pausas, ni quejas ni nada. Se puede pegar el profesor hablando las dos horas y "regalarnos" un cuarto de hora más que no respira nadie, ni quejas, ni gente que empieza a recoger, ni ruidos... NADA.
Luego nos quejamos de que nuestro sistema educativo no va bien, que los españoles somos los que menos lenguas hablamos, que un desastre todo... y le echamos la culpa al sistema educativo, cuando el primer problema es la mentalidad. Aquí se aprovechan las dos horas (sin pausas) y en España la norma popular es no hacer más de tres cuartos de hora y dar todo el mal que se pueda para que acabe a la hora...
Me parece que ya escribí una entrada similar, pero me da igual repetirla, porque no creo que esa costumbre española haya desaparecido...
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