Unido a la reflexión anterior, sobre el azar, podríamos añadir esta...
El año pasado, cuando empecé a plantearme lo del Erasmus, el destino que más fuerza tenía era Brest. Con el paso del tiempo pensé en Dinamarca, y finalmente recalé en Rennes. Todas estas decisiones variaron por grandes o pequeños detalles, pero han sido trascendentales.
Seguramente nunca hubiese conocido a la gente con la que convivo ahora, no hubiese hecho ninguno de los viajes que hice hasta ahora, o por lo menos serían diferentes, quien sabe si hubiese sido mejor o peor...
Pero antes de decidir el destino erasmus hubo otras muchas cosas que han condicionado el que esté hoy aquí. Un segundo puede cambiar radicalmente el futuro de nuestra vida. Elegir una carrera, una llamada no respondida, un lugar de prácticas, unas décimas en un examen, un concierto, un trabajo de verano, hasta una simple mirada...
Cualquier cosa, por insignificante que sea puede condicionar nuestro futuro. Este hecho es conocido como "efecto mariposa" por el que en un sistema complejo una pequeña perturbación inicial puede puede provocar que el sistema evolucione en formas totalmente diferentes.
Y es que es así, nuestra vida es un sistema complejo, en el que muchísimos factores condicionan las acciones posteriores. Lo mejor que podemos hacer es aprovechar el momento lo mejor posible, pues no sabemos lo que puede pasar en el futuro.
No por ello vamos a dejarlo todo a la suerte, apoyándonos en que cualquier cosa puede suceder. Hay factores que no podemos controlar, pero hay otros muchos que sí, y es en estos donde debemos orientar y condicionar nuestro futuro en función de nuestras expectativas.
El estar aquí con toda la gente que he conocido es fruto de muchísimas casualidades, pero también lo es el que yo viva en Monzón y no en otra ciudad, con lo que ello conlleva. Por ello lo importante no es tanto el de donde somos si no lo que hacemos allí donde estamos, pues el ser de un lugar o estar hoy aquí son fruto del azar, pero el hacer determinadas cosas depende de nosotros, y eso, es lo importante.
Etiquetas: Erasmus, orientacion, reflexiones docentes