La lengua de los maestros
Es curioso que cuando hablan dos médicos, por ejemplo, utilizando su lenguaje específico parece que saben mucho de su especialidad; o cuando vamos a la consulta te dicen mil historias que pueden no significar más que un simple grano en la punta de la nariz. Sin embargo, cuando hablan dos maestros, o lo hace un maestro ante un padre o madre de un alumno, parece que es un cualquiera, que lo que él dice lo puede decir otra persona sin nigún tipo de formación. Para erradicar esto, los maestros deberían utilizar un lenguaje más técnico, procurando decir las cosas que se entiendan pero de una forma más culta, para que se note que un maestro es una persona con cultura. Cierto es que estar día tras día entre niños y niñas, que necesitan que les hablemos de una forma más sencilla hace que luego cueste modificar estos hábitos. Esto es similar a alguien que va una temporada a una zona con un dialecto particular y se le acaba pegando el acento. Pero un maestro debería ser capaz de separar el lenguaje que usa en clase del particular, y del que use delante de los padres.

